CHARíAS POSADA
Rama: Posada-Fernández
El padre de Alicia Posada, José María Posada- Fernández, hijo de Ricardo Posada y Leonor Fernández, fue un acaudalado finquero de caña de azúcar en Valdivia, Antioquia, y mejor conocido como ‘Charías’; fabricador de aguardiente y cultivador de tabaco en su hacienda Santa Juana. Carriel terciado, ruana de lana, zamarros y botas con espuelas calzadas.
Rama: Posada-Pérez
Charías Posada era natural de Yarumal, Antioquia, (1891), murió allí el 13 de septiembre de 1951 a la edad de 60 años a causa de cálculos al hígado. Fueron sus abuelos paternos, José María Posada y Rudesinda Pérez, de Yarumal, Antioquia. Su esposa Mercedes Jiménez-Celada nació en Yarumal, Antioquia el 18 de mayo de 1918. Era el segundo matrimonio de ambos. Allí en Santa Juana, Mercedes repartía a los vecinos pobres sal y carne, queso y leche; se engalanaba con su elegante pava parasol, con su falda de flores y cabalgaba al galápago en cualquiera de sus caballos -Tarzán, el Moro, o Lucero- a recorrer su montaña.
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jueves, 12 de marzo de 2009
Rama: Posada-Atehortua
Rama : POSADA-ATEHORTUA
El primer matrimonio de Charías Posada fue con Rosa Atehortua con la siguiente descendencia.
Rama: Posada-Atehortua
1. Elisa Posada-Atehortua
2. Carolina Posada-Atehortua
3. Argemira Posada-Atehortua
4. Aurora Posada-Atehortua
5. Camilo Posada-Atehortua
6. Amanda Posada-Atehortua.
Amanda Posada, en Medellín, barrio Boyacá; se consideraba ‘medium’ de José Gregorio Hernández; falleció en Noviembre del 2011. Elisa y Argemira parecían hermanas siamesas, vivieron juntas toda la vida hasta su muerte, una después de la otra, a causa del cigarrillo Pielrroja. Pero fue famosa su colección de discos de parranda en la zona alegre de El Nevado, en Valdivia, Antioquia.
El primer matrimonio de Charías Posada fue con Rosa Atehortua con la siguiente descendencia.
Rama: Posada-Atehortua
1. Elisa Posada-Atehortua
2. Carolina Posada-Atehortua
3. Argemira Posada-Atehortua
4. Aurora Posada-Atehortua
5. Camilo Posada-Atehortua
6. Amanda Posada-Atehortua.
Amanda Posada, en Medellín, barrio Boyacá; se consideraba ‘medium’ de José Gregorio Hernández; falleció en Noviembre del 2011. Elisa y Argemira parecían hermanas siamesas, vivieron juntas toda la vida hasta su muerte, una después de la otra, a causa del cigarrillo Pielrroja. Pero fue famosa su colección de discos de parranda en la zona alegre de El Nevado, en Valdivia, Antioquia.
Hacienda Chorros Blancos
HACIENDA CHORROS BLANCOS
Don Ricardo Posada fue el dueño de la Hacienda “Chorros Blancos”, a diez kilómetros de Yarumal, por el camino que lleva al corregimiento de Campamento. En sus cercanías se encuentra el hermoso fenómeno natural conocido como Puente’epiedra por donde las aguas de Chorros Blancos caen al río Nechí.
Don Ricardo Posada además de millonario era el Comandante en jefe de la Plaza de Yarumal, Antioquia, mejor dicho era el ‘mandamás liberal’ a quien todos obedecían. Cabalgando en su famoso caballo “Chispas” sus herraduras de paso fino retumbaban en el empedrado de Yarumal saltando chispas a su paso. Una vez mandó encarcelar al cura de Yarumal por difamar contra los liberales desde el púlpito en plena misa dominguera.
El curita era de tendencia conservadora y seguidor de quienes decían que «matar liberales no era pecado y que ser liberal era un sacrilegio». Por eso don Ricardo Posada lo encerró bajo rejas, le puso candado y botó la llave para que aprendiera a respetar.
LA MALDICIÓN DEL CURA
El cura fue sacado de la cárcel por Rafael Posada, hermano de don Ricardo Posada. Y cuentan que el cura desde la cárcel de Yarumal elevó una maldición por cinco generaciones asegurando que el millonario Ricardo perdería su fortuna y moriría en la miseria absoluta, y que el pobre Rafael no tendría tiempo de contar sus riquezas adquiridas en adelante.
Chorros Blancos fue escenario de la fiera batalla de una hora contra el coronel español Francisco Warleta, donde el General José María Córdova selló la independencia de Antioquia y de América, a las dos de la tarde del sábado 12 de febrero de 1820, en una arremetida patriota liderada por 25 valientes jinetes de los llanos de Apure; hay monumento en la vereda San Luis.26
Don Ricardo Posada fue el dueño de la Hacienda “Chorros Blancos”, a diez kilómetros de Yarumal, por el camino que lleva al corregimiento de Campamento. En sus cercanías se encuentra el hermoso fenómeno natural conocido como Puente’epiedra por donde las aguas de Chorros Blancos caen al río Nechí.
Don Ricardo Posada además de millonario era el Comandante en jefe de la Plaza de Yarumal, Antioquia, mejor dicho era el ‘mandamás liberal’ a quien todos obedecían. Cabalgando en su famoso caballo “Chispas” sus herraduras de paso fino retumbaban en el empedrado de Yarumal saltando chispas a su paso. Una vez mandó encarcelar al cura de Yarumal por difamar contra los liberales desde el púlpito en plena misa dominguera.
El curita era de tendencia conservadora y seguidor de quienes decían que «matar liberales no era pecado y que ser liberal era un sacrilegio». Por eso don Ricardo Posada lo encerró bajo rejas, le puso candado y botó la llave para que aprendiera a respetar.
LA MALDICIÓN DEL CURA
El cura fue sacado de la cárcel por Rafael Posada, hermano de don Ricardo Posada. Y cuentan que el cura desde la cárcel de Yarumal elevó una maldición por cinco generaciones asegurando que el millonario Ricardo perdería su fortuna y moriría en la miseria absoluta, y que el pobre Rafael no tendría tiempo de contar sus riquezas adquiridas en adelante.
Chorros Blancos fue escenario de la fiera batalla de una hora contra el coronel español Francisco Warleta, donde el General José María Córdova selló la independencia de Antioquia y de América, a las dos de la tarde del sábado 12 de febrero de 1820, en una arremetida patriota liderada por 25 valientes jinetes de los llanos de Apure; hay monumento en la vereda San Luis.26
Hacienda Chorros Blancos
HACIENDA CHORROS BLANCOS
Don Ricardo Posada fue el dueño de la Hacienda “Chorros Blancos”, a diez kilómetros de Yarumal, por el camino que lleva al corregimiento de Campamento. En sus cercanías se encuentra el hermoso fenómeno natural conocido como Puente’epiedra por donde las aguas de Chorros Blancos caen al río Nechí.
Don Ricardo Posada además de millonario era el Comandante en jefe de la Plaza de Yarumal, Antioquia, mejor dicho era el ‘mandamás liberal’ a quien todos obedecían. Cabalgando en su famoso caballo “Chispas” sus herraduras de paso fino retumbaban en el empedrado de Yarumal saltando chispas a su paso. Una vez mandó encarcelar al cura de Yarumal por difamar contra los liberales desde el púlpito en plena misa dominguera.
El curita era de tendencia conservadora y seguidor de quienes decían que «matar liberales no era pecado y que ser liberal era un sacrilegio». Por eso don Ricardo Posada lo encerró bajo rejas, le puso candado y botó la llave para que aprendiera a respetar.
LA MALDICIÓN DEL CURA
El cura fue sacado de la cárcel por Rafael Posada, hermano de don Ricardo Posada. Y cuentan que el cura desde la cárcel de Yarumal elevó una maldición por cinco generaciones asegurando que el millonario Ricardo perdería su fortuna y moriría en la miseria absoluta, y que el pobre Rafael no tendría tiempo de contar sus riquezas adquiridas en adelante.
Chorros Blancos fue escenario de la fiera batalla de una hora contra el coronel español Francisco Warleta, donde el General José María Córdova selló la independencia de Antioquia y de América, a las dos de la tarde del sábado 12 de febrero de 1820, en una arremetida patriota liderada por 25 valientes jinetes de los llanos de Apure; hay monumento en la vereda San Luis.26
Don Ricardo Posada fue el dueño de la Hacienda “Chorros Blancos”, a diez kilómetros de Yarumal, por el camino que lleva al corregimiento de Campamento. En sus cercanías se encuentra el hermoso fenómeno natural conocido como Puente’epiedra por donde las aguas de Chorros Blancos caen al río Nechí.
Don Ricardo Posada además de millonario era el Comandante en jefe de la Plaza de Yarumal, Antioquia, mejor dicho era el ‘mandamás liberal’ a quien todos obedecían. Cabalgando en su famoso caballo “Chispas” sus herraduras de paso fino retumbaban en el empedrado de Yarumal saltando chispas a su paso. Una vez mandó encarcelar al cura de Yarumal por difamar contra los liberales desde el púlpito en plena misa dominguera.
El curita era de tendencia conservadora y seguidor de quienes decían que «matar liberales no era pecado y que ser liberal era un sacrilegio». Por eso don Ricardo Posada lo encerró bajo rejas, le puso candado y botó la llave para que aprendiera a respetar.
LA MALDICIÓN DEL CURA
El cura fue sacado de la cárcel por Rafael Posada, hermano de don Ricardo Posada. Y cuentan que el cura desde la cárcel de Yarumal elevó una maldición por cinco generaciones asegurando que el millonario Ricardo perdería su fortuna y moriría en la miseria absoluta, y que el pobre Rafael no tendría tiempo de contar sus riquezas adquiridas en adelante.
Chorros Blancos fue escenario de la fiera batalla de una hora contra el coronel español Francisco Warleta, donde el General José María Córdova selló la independencia de Antioquia y de América, a las dos de la tarde del sábado 12 de febrero de 1820, en una arremetida patriota liderada por 25 valientes jinetes de los llanos de Apure; hay monumento en la vereda San Luis.26
Rama: Zapata-Jiménez
Rama: ZAPATA-JIMéNEZ
El primer matrimonio de Mercedes Jiménez fue con Marco Emilio Zapata-Muñetón cuando ella tenía 16 años de edad. El era el único mecánico de los engranajes del molino de la Mina de Oro de Berlín, cerca a Yarumal. El molino le cercenó el dedo meñique izquierdo al que le atacó gangrena y de eso murió a los quince días. Ella quedó viuda a los 20 años.
Cuenta doña Mercedes que cierta vez llegó Marco Emilio y le dijo: «Sentate negra yo te cuento, fijate que se me apareció la Virgen de la Barbanera y me dijo que rezara una Salve». Y marco Emilio siguió para El Molino rezando «Dios te salve reina y madre. madre de Dios misericordioso...», etc, etc, y todo nervioso se fue a confesar al pueblo poco antes de morir.
Doña Mercedes relata con esa prodigiosa memoria para narrar historias que no paraba de llorar su viudez temprana hasta que una noche se le apareció el difunto Marco Emilio y le dijo : «Sentate negra otra vez yo te cuento, no quiero llantos ni rezos, deja la berriadera y estate tranquila que yo estoy bién, rehacé tu vida negra querida».
Su primer esposo le hizo extraer la dentadura natural completa de sus dientes de leche para montarle una caja de dientes de oro puro y macizos porque era la moda en aquellas agrestes y frías montañas de Yarumal. Ni la Caja Agraria se comparaba con la radiante sonrisa de Mercedes Jiménez cada domingo de mercado. ‘Charías’, su segundo esposo, le hizo extraer sus dientes de oro para cambiárselos por unos de porcelana para que no quedara tan montañera.
Rama: Zapata-Jiménez
1. Gustavo Zapata-Jiménez (Desaparecido en Urabá)
2. María Gabriela Zapata-Jiménez, Cabello rubio, ojos zarcos, murió a los dos años de edad.
El primer matrimonio de Mercedes Jiménez fue con Marco Emilio Zapata-Muñetón cuando ella tenía 16 años de edad. El era el único mecánico de los engranajes del molino de la Mina de Oro de Berlín, cerca a Yarumal. El molino le cercenó el dedo meñique izquierdo al que le atacó gangrena y de eso murió a los quince días. Ella quedó viuda a los 20 años.
Cuenta doña Mercedes que cierta vez llegó Marco Emilio y le dijo: «Sentate negra yo te cuento, fijate que se me apareció la Virgen de la Barbanera y me dijo que rezara una Salve». Y marco Emilio siguió para El Molino rezando «Dios te salve reina y madre. madre de Dios misericordioso...», etc, etc, y todo nervioso se fue a confesar al pueblo poco antes de morir.
Doña Mercedes relata con esa prodigiosa memoria para narrar historias que no paraba de llorar su viudez temprana hasta que una noche se le apareció el difunto Marco Emilio y le dijo : «Sentate negra otra vez yo te cuento, no quiero llantos ni rezos, deja la berriadera y estate tranquila que yo estoy bién, rehacé tu vida negra querida».
Su primer esposo le hizo extraer la dentadura natural completa de sus dientes de leche para montarle una caja de dientes de oro puro y macizos porque era la moda en aquellas agrestes y frías montañas de Yarumal. Ni la Caja Agraria se comparaba con la radiante sonrisa de Mercedes Jiménez cada domingo de mercado. ‘Charías’, su segundo esposo, le hizo extraer sus dientes de oro para cambiárselos por unos de porcelana para que no quedara tan montañera.
Rama: Zapata-Jiménez
1. Gustavo Zapata-Jiménez (Desaparecido en Urabá)
2. María Gabriela Zapata-Jiménez, Cabello rubio, ojos zarcos, murió a los dos años de edad.
Rama: Palacio-Villa
Rama: Palacio-Villa
Surge como el café con leche cuando El Mono Honorio Palacio, finquero y domador de caballos, se enamora de María Villa, una mulata al servicio de la hacienda.
Todos sus hijos deciden conservar el apellido de la madre, Villa:
1.- Emilio (Palacio) -Villa
2.- Arturo (Palacio) -Villa
3.- Honorio (Palacio) -Villa
4.- Juan de Dios (Palacio) -Villa
Los Monoa Villa
Estos dos últimos eran gemelos conocidos como Los Monos Villa, y fueron criados en Valdivia por doña Carmen Fernández. Juan de Dios murió asesinado en Tarazá por un lío de faldas igual que su hermano. A Honorio lo asesinó el hijo de Masca Cusca Pérez, a las cinco de la tarde de un domingo de Enero de 1963, dicen que de un certero disparo en la cabeza con una bala cruzada, pues Honorio tenía fama de arreglao, y cuentan que su agonía fue larga e impresionante.
Honorio le estancó la sangre con rezo secreto y todo quedó así hasta que Pérez lo pavió por la espalda desde una horqueta cuando El Mono Villa regresaba de la plaza de mercado con su recua de mulas ariscas, lo mató entrando a la finca Campo Alegre donde Villa era el mayordomo.
Surge como el café con leche cuando El Mono Honorio Palacio, finquero y domador de caballos, se enamora de María Villa, una mulata al servicio de la hacienda.
Todos sus hijos deciden conservar el apellido de la madre, Villa:
1.- Emilio (Palacio) -Villa
2.- Arturo (Palacio) -Villa
3.- Honorio (Palacio) -Villa
4.- Juan de Dios (Palacio) -Villa
Los Monoa Villa
Estos dos últimos eran gemelos conocidos como Los Monos Villa, y fueron criados en Valdivia por doña Carmen Fernández. Juan de Dios murió asesinado en Tarazá por un lío de faldas igual que su hermano. A Honorio lo asesinó el hijo de Masca Cusca Pérez, a las cinco de la tarde de un domingo de Enero de 1963, dicen que de un certero disparo en la cabeza con una bala cruzada, pues Honorio tenía fama de arreglao, y cuentan que su agonía fue larga e impresionante.
El caso fue que el 24 de diciembre anterior El Mono Villa había herido seriamente al contrincante en un lance a machete porque la novia del otro no quiso bailar con él en una de aquellas parrandas de carriel terciado, machete al cinto, y a ver quien es tan berraco que me pisa el poncho.
Honorio le estancó la sangre con rezo secreto y todo quedó así hasta que Pérez lo pavió por la espalda desde una horqueta cuando El Mono Villa regresaba de la plaza de mercado con su recua de mulas ariscas, lo mató entrando a la finca Campo Alegre donde Villa era el mayordomo.
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