lunes, 16 de marzo de 2009

Muy aplaudida en Bogotá


Programa de 1840

Muy aplaudida en Bogotá

En su ‘Historia del Teatro en Medellín’ escribió don Eladio Gónima al referirse a nuestra tatarabuela Heloisa como “verdadera actriz que hemos visto, hermosa mujer, joven, continente atrevido, buena acción, conocimiento del idioma, gracia y gran desparpajo sin ser chocante”.14

A mediados de 1842 llegó a Medellín nuestro cuarto abuelo materno, el catalán Eduardo Torres quien venía recomendado al señor Francisco Gónima y Llano con la orientación de organizar una compañía de teatro en la Villa de la Candelaria, mientras llegaba su familia de Bogotá.

En este relato aportado por Arturo Mejía, nos cuenta que efectivamente Eduardo Torres procedió a la formación de la compañía provisional contratando al joven Antonio José Escovar-Cano como primer galán, «de gran apostura, bien relacionado, figura prestante de la sociedad de Medellín y de gran vena poética». El noviazgo se adivina al llegar la familia Torres-Martínez con su hija Heloisa, joven, hermosa, excitante.

Con mérito literario

El historiador Arturo Mejía-Escobar, nuestro primo, dedicado a profundizar en la genealogía me aclaró que el nombre de la hermana de nuestra tatarabuela no era Rebeca sino Enriqueta, quien también fue muy aplaudida en Bogotá durante sus presentaciones en diciembre de 1838. Allí se casó con Baldomero Cabrera-Pinzón (1812-1849) y tuvieron dos hijas, Eufemia y Virginia.

Aporta Arturo Mejía-Escobar lo siguiente: «Eufemia nació el 3 de septiembre de 1842 en Bogotá y murió en esa misma ciudad el 14 de Enero de 1915. Tuvo algún mérito literario como cuentista y escribió en El Trío y en El Hogar, con el seudónimo de ‘Rebeca’». Y dizque era muy gorda y muy fea según Tomás Carrasquilla (Carrasquilla, T.II, Págs: 738-739).

Doña Eufemia había casado en primeras nupcias con el literato boyacense José Joaquín Borda-Bermúdez y luego con el librero de Cali [Valle], Jorge Roa, quien fue Ministro de Gobierno del Presidente Carlos E. Restrepo y murió siendo Embajador a finales de la década de 1920. Este matrimonio terminó en divorcio, aclara Arturo Mejía (en carta fechada en Envigado, Febrero 3, 2000). Doña Virginia, la segunda hija de Enriqueta, casó con el historiador y político santafereño José María Quijano-Otero (Bogotá, 1836-1883).

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